MANUFACTURA: La carrera digital

Agosto 11 2017

plecaEl fabricante de autos deportivos, Porsche, busca en la digitalización una nueva expansión de su negocio.

Por Hugo Domínguez / Enviado

Stuttgart, Alemania.- Porsche, la insigne marca de autos deportivos, ha resistido la embestida de la automatización. La planta que opera en esta ciudad aún vive en el ambiente de la mano de obra fabril. Aquí, unos 4,000 obreros que laboran en el área de ensamble no solo se han adaptado a la era de las máquinas y la digitalización, sino que lo han hecho sin sacrificar el lado artesanal que siempre ha distinguido a los vehículos de la marca.

Esta planta, situada en Zuffenhausen, Alemania, cada día ve desfilar 250 autos que salen a todas partes del mundo, y recientemente produjo la unidad número 1,000,000 de su modelo 911, un icónico deportivo de dos puertas que vio la luz en 1963, y del que vendió 32,265 unidades apenas el año pasado.

A diferencia de una automotriz de alto volumen, que produce a bajo costo, Porsche no ha invertido en ninguna planta fuera de Alemania; se ha consolidado en un mercado aspiracional, de lujo, que apuesta por el concepto ‘Hecho en Alemania’, el cual la obliga a tener su sistema de proveeduría de partes —más de 10,000 componentes en algunos de sus modelos— a no más de 200 kilómetros alrededor de la planta. Este modelo de manufactura forma parte de la exclusividad en los autos que vende. Pero aún en este ambiente clásico, la empresa ha dado un guiño a las nuevas tecnologías para entender si una marca de su tipo también debe adaptarse a ellas. “Buscamos la forma de utilizar las tecnologías dentro y fuera del automóvil para entusiasmar a nuestros clientes, hacer el producto más interesante y, por último, generar nuevas fuentes de ingresos”, comenta Thilo Koslowski, CEO de Porsche Digital, una filial que la firma alemana creó a mediados del año pasado para experimentar en este campo.

La compañía eligió a Thilo para probar y lanzar estas iniciativas tecnológicas porque de acuerdo con su perfil en LinkedIn, Koslowski trabajó 16 años para Gartner, una consultora estadounidense especializada en Tecnologías de la Información, como especialista en temas de movilidad inteligente e industria automotriz.

Ahora busca aplicar ese conocimiento para crear nuevas experiencias de manejo. “Se trata de hacer nuestro producto más interesante, fortalecerlo, permitir a los consumidores tener mejores experiencias, tanto dentro como fuera del vehículo, y pensar en nuevas oportunidades de servicio. Queremos ofrecer la propuesta de valor de un estilo de vida digital”, señala Koslowski.

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Porsche produce un automóvil cada 3 minutos y 4 segundos en su planta de Stuttgart, en solo dos turnos.
Mantiene la esencia
No es un secreto que las empresas armadoras de autos han expandido sus horizontes de negocio hacia la conectividad y los sistemas inteligentes de transporte. Pero no son los únicos, y ahora han tenido que aceptar que sus competidores en el mediano plazo serán empresas muy distintas, como Google e Intel, por citar a algunas firmas tecnológicas que han hecho avances y experimentan con los vehículos autónomos. Porsche, una marca de autos deportivos, con un nicho pequeño —en México vendió el año pasado 1,499 vehículos, de 12,120 vehículos de este segmento que colocaron entre todas las marcas; pero que representa apenas 0.75% del mercado de autos ligeros, según la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores— también explorará esos horizontes de negocio.
En mayo de 2016 abrió una oficina en Silicon Valley, uno de los mayores centros tecnológicos, donde Koslowski ha pasado 20 años de su carrera profesional.

“He trabajado con empresas automotrices, de tecnología, startups, y queremos emplear todo ese ecosistema para idear nuevas tecnologías que puedan ser implementadas dentro del vehículo y que también nos permitan entregar esa propuesta de valor del estilo de vida digital”,
agrega el directivo.

La firma no ha dado mayores detalles sobre las posibilidades que quiere explorar, pero sabe que enfrenta los mismos retos de seguridad digital e infraestructura que las otras empresas automotrices que han incursionado en estos terrenos.
Pero, a diferencia de otras compañías que han reconocido en esta disrupción un cambio en su modelo de negocio, Porsche cree que seguirá fiel a su enfoque.

“No considero que [nuestro modelo de negocio] esté cambiando, sino que lo estamos expandiendo. Seguimos creando los automóviles más interesantes y eso no cambiará; lo que ahora hacemos es ver cómo utilizar la tecnología para mejorarlos”.
Y va más allá: “Seamos honestos, no compras un Porsche por motivos racionales, sino emocionales, todos nuestros autos siempre tendrán un volante al frente, y no construiremos autorrobots como otras compañías; eso va en contra de nuestra propuesta de valor”.

“No armaremos autorrobots; eso va en contra de nuestra propuesta de valor”.

 

porchse2200 kilómetros alrededor de la planta de Stuttgart. Es la distancia a la que operan los proveedores de Porsche.

Pese a sus avances en digitalización, esta planta aún emplea a 4,000 personas en el área productiva.

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