MANUFACTURA: ¿Autos que sienten?

Marzo 23 2017

plecaIngeniería e innovación tecnológica se combinan en estos vehículos que se comunican emocionalmente con el conductor.


Por Gabriela Chávez

La siguiente frontera para las automotrices está en detectar, interpretar y traducir las emociones de los pasajeros. La ingeniería de Toyota y Honda lo tiene en la mira para los próximos cinco o diez años.

El auto Concept-i, que presentó Toyota durante la feria de tecnología CES 2017, en Las Vegas, integra un sistema avanzado de cómputo operado por Yui, un asistente digital similar a Siri o Alexa, que tiene capacidad para responder a los comandos de voz o interactuar con el conductor.

El automóvil tiene sensores de proximidad, distancia y cámaras de alta definición en el exterior para habilitar la conducción autónoma, similares a los dispositivos que podemos hallar en vehículos como Tesla o Faraday. Su verdadera innovación está en el interior. Tiene varios sensores biométricos para registrar calor o factores como presión cardiaca, que, mediante algoritmos, permiten a la computadora interpretar el estado de ánimo del conductor. Si detecta que está triste, enojado, cansado o ansioso, Yui toma el control del auto.

Al ser prototipo, es posible que Concept-i de Toyota jamás se convierta en un producto final. Sin embargo, la firma cree que tecnologías como la lectura de emociones se convertirán en una parte importante de la experiencia de manejo en el futuro.

Honda también dio un paso en esta dirección, pues su modelo prototipo NeuV busca hacer de la medición de emociones un activo vital en la experiencia de manejo. Por medio de sensores, el sistema de asistencia de coches HANA (Honda Automated Network Assistant) podrá saber cómo se siente el pasajero, elegir rutas basadas en su nivel de estrés e incluso sugerir opciones multimedia para el sistema de infoentretenimiento a bordo.

EL SIGUIENTE PASO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Estos son algunos elementos que incorpora el NeuV de Honda.

CocheSiente

Otra mirada de este futuro es también la de BMW, que está perfilando un interior que pueda leer las emociones del usuario. “La idea principal es cambiar la experiencia de un coche normal a un autónomo. Debe ser relajante, divertida y menos estresante”, explica Sonja Schiefer, directora del estudio de diseño de BMW en Múnich.

La próxima década puede ver el inicio del siguiente paso en la inteligencia artificial.

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